lunes 30 de enero de 2012

El cuento de la hoja "Fortaleza" y el árbol "Sabino" [Parte I]

Corría el invierno del año 1986. En el bosque, habitaba firme y noblemente el árbol Sabino. Un árbol, que con los años, había echado grandes raíces y se había hecho su parcela de tierra en el bosque. Era admirado en su entorno, por su honestidad y fortaleza. Aún era joven, pero era de casta noble, fuerte, y su madera era de una calidad exquisita. Estaba acostumbrado al frío y dispuesto a seguir creciendo y aprendiendo con el paso del tiempo.

Como cada año, con el buen tiempo, brotaban las hojas sobre sus ramas, y Sabino las ponía nombre a todas, "Belleza", "Dulzura", "Ternura", "Fortaleza", "Confianza", "Valentía", "Templanza", "Sinceridad"... En primavera y verano estrechaba lazos con todas ellas, y juntos reían y se divertían mientras el sol brillaba sobre el cielo. Los pájaros anidaban en sus ramas y las ardillas jugaban subiendo y bajando por su tronco. Sabino era feliz.

Pero al llegar el otoño, llegaban los problemas, el frío y la lluvia hacían de las suyas y el viento las azotaba con dureza. Todas las hojas decidían abandonar a Sabino para no sufrir los vientos y las frías heladas. Sabino entristecía y se preguntaba si merecía la pena confraternizar con ellas, cuidarlas, incluso ponerlas un nombre, si al final todas ellas, tarde o temprano, le abandonarían... Nuestro amigo se preguntaba si alguna vez alguna hoja sería tan valiente como para quedarse con él en épocas duras.

Un año, al llegar el otoño, Sabino hablaba con una de las hojas, ella se llamaba "Fortaleza". Era una hoja preciosa, de un color verde vivo, de grandes puntas y extrema suavidad, no había ninguna igual en el árbol. Ambos habían vivido muchas aventuras juntos, y Fortaleza no quería abandonar a Sabino, pues todo este tiempo había sido una época maravillosa entre ambos, y no se podía acabar así. Sabino sabía que era muy difícil que Fortaleza no se desprendiese de él, porque no estaba acostumbrada al frío y a las duras condiciones que se avecinaban. Fortaleza insistía en quedarse mientras las primeras hojas empezaban a caer, y a desprenderse de Sabino... Los problemas estaban llegando, porque el frío estaba a la vuelta de la esquina.

Sabino tenía tantas ganas como Fortaleza de que ambos siguieran unidos, de que esa relación que habían forjado juntos, continuara con normalidad. Sabino quería tanto a Fortaleza, que la prometió que si se quedaba con él, siempre que ella sintiera frío, él hablaría con ella, y le daría un poquito de sabia, para que pudiera alimentase, calentase, y así seguir comunicados por ese vínculo tan puro y natural. De esta manera Fortaleza podría seguir junto a Sabino y así pasar juntos el invierno. Fortaleza no estaba muy segura, y en varias ocasiones pensó en abandonar a Sabino, y así evadir el sufrimiento de las heladas. Pensaba que no podría soportarlo...

El invierno estaba aquí, y con él la primera helada había llegado. Fortaleza era la única hoja que quedaba sujeta a Sabino, y él la abrazaba con cariño, con exquisita ternura, digna de su nobleza. Todas las demás habían abandonado, y ambos estaban dispuestos a sobrevivir, mientras veían como el frío empezaba a bajar de las montañas y se adentraba en el bosque... -Continuará-

Andrés


lunes 23 de enero de 2012

Clases de oficina.

Lunes 7:40, sonido estridente y números rojos en la mesilla. Algo de claridad se cuela entre la persiana. Luz tenue, selección de camisa, corbata y pantalones, los zapatos van de serie. Agua caliente, jabón y perfume de hombre. Ajuste de corbata, búsqueda de maletín, llaves, cierro la puerta y corriendo a la calle.

Humedad, rotativos naranjas, pasa el camión de la basura. Caminata a la parada de autobús, coches alocados recorriendo Alcalá y dejando "aroma" a ciudad a su paso. Gente dormida en el bus, 5 paradas y para abajo. Dos minutos andando, los coches siguen inquietos, callejeando por los rincones, llegada a la oficina. Llamada de ascensor, ascensor bajando, subida a la planta 3. Comienza el día. Desfile de camisas y tacones en la moqueta, caras largas y alguna sonriente (pocas). En el office, estampida para beber un café a 0,10€. El mío hoy será cortado, que vengo cañero. Relatos de fin de semana y fútbol, que no nos engañemos, es lo que nos alegra las jornadas. Me siento en mi sitio, contraseña para iniciar y limpieza de bandeja de entrada. Selección de tareas y a teclear. El sol aparece en la ventana y se empieza a ver el horizonte. Sigue el ajetreo de gente, mientras tecleo.

Hora de comer, fast food, agua, café y un caigarrillo. Hora de seguir trabajando. Pasa la tarde y cae el ánimo. Pequeña charla de temática actual con M., mi compañero de enfrente, risas y alguna gran opinión poco valorada. Conclusión: No somos nada. Se acaba el tiempo de producir, apago el portátil y camino a casa.

Abro la puerta, enciendo la estufa, selección de LP, hoy será Jhon Miles, dejo delicadamente la aguja y espero el milagro musical mientras gira el vinilo. Me desvisto y me armo de mi atuendo Atlético de "andar por casa". Cae la noche, llama a mi puerta la chica más guapa, historias del día, te diré mi opinión al respecto. Cocina en pareja, bendito invento, risas y picaresca, maldita madurez, ¿por qué me paras los piés?

[Contenido explícito suprimido por el administrador del blog], edredón, conversación, y de nuevo opinión. Bajo las persianas y pongo de nuevo la alarma para las 7:40. Hora de desconectar, que mañana hay clase de oficina.

Andrés.

sábado 24 de diciembre de 2011

El invierno no se lo come el lobo...

O eso dice un viejo conocido, y muy apreciado por el que escribe estas líneas. A 24 de diciembre y no ha caído ni un triste copo de nieve en la sierra, omitiré mis pensamientos para evadir posibles heridas al lector de este fragmento, que no tiene culpa alguna del hecho. Quizás los de Oriente vengan con nieve este año...

Cambiando el tercio, es tiempo para la estabilidad en el jardín de las luciérnagas, han encontrado el calor del cariño en ti, y se dejan seducir por tus pecados femeninos. La dulzura esperada, el néctar que las aviva y las llena de ganas de seguir volando. Es tiempo de júbilo y sensatez. Tiempo de tomar responsabilidades, caminar de la mano, hacer una buena jugada con pocas cartas, y recién cortada la baraja. ¿Suena difícil eh? (No) lo es.

Tumbados en la cama, la noche acecha, con un viento que levanta el asfalto, tira los cubos de la basura y sacude los árboles con más furia que el mismísimo lucifer queriendo partir este mundo en dos. Equiparo el sentimiento del tacto de tu mano sobre mi pecho, con la veloz carrera hacia la cima de la colina, de un lobo joven en plena noche. Sangrante galopada que desalienta y motiva a la par, mientras sus garras se clavan en la nieve y lo empujan hacia el punto álgido. Y una vez arriba, mientras la luna le arropa y admira, entre pinos, toma posición de orgullo y honor, respira desalentado una vez más, sube a la piedra más alta, y emite el mayor aullido jamás oído en el bosque... Ese soy yo.

Andrés

domingo 30 de octubre de 2011

El humo de la chimenea...

Pasan los días entre hojas rotas y frío otoñal. Parece que de esta ya no nos escapamos. Desde la carretera, a lo lejos, diviso lo que Bruce Springsteen denomina "My hometown". El mismo en el que he vivido "practicamente todo". Aparco el coche y entro en casa, aquí se respira otro aire. Subo la maleta a la habitación, subo la ventana, y la grandeza del paisaje me deja helado, la variedad de colores oxidados del otoño.

Toca mañana de poda en el jardín, vamos al lío. Al comer parece que los alimentos tienen textura y sabor diferente aquí. ¿Estaré loco? Según va pasando el fin de semana, voy viendo a mi gente, familia, amigos. Se podría decir que "estoy como en casa" vaya. Esto es lo que me gusta. No paro de saludar, y todo son abrazos y sonrisas. Estoy en mi salsa.

Por la tarde, toca visita a la chica más guapa de este pueblo. Sé que no es tu mejor momento, pero seguro que al lado mío se hará un poco más ameno, por mucho que me lo niegues, ambos sabemos que llevo la razón. Uno siempre camina mejor acompañado, por muy empedregado que esté el camino.

La noche cae desde la ventana, y las chimeneas arrancan la penumbra, el olor a leña invade el vecindario y los hilos de humo desaparecen en el cielo. Ahora le toca el turno al hielo. Yo mientras tanto, te deseo las buenas noches, y te recuerdo que te quiero, es todo.

Andrés

martes 25 de octubre de 2011

Y cayeron las hojas...

Ansiaba ya veros caer por la Calle Alcalá, ansiaba andar por las aceras pisándo hojas moribundas y multicoloridas con destellos rojizos y anaranjados de atardecer. Los rayos de sol colándose por entre los árboles, hojas cayendo sin perdón, y el viento que las menea a su antojo por la ciudad.

Las furgonetas de reparto y los coches las trituran con su tránsito, la ciudad no se detiene ante ellas, y tampoco las perdona, simplemente sigue su caótico ritmo urbano y antipersonal. Sin quererlo, empieza a llover, y los paraguas aparecen como las setas en el campo. Los trajes mojados entran en las oficinas rápidamente y las mujeres se ponen el bolso en la cabeza para que no se las rice el pelo, mientras piden un taxi.

Narices rojas por las calles y baho saliendo de las alcantarillas, gorros por todas partes y botas de agua para los charcos del parque. Resbalones, perros mojados, olor a césped, los troncos mojados, las manos frías, un cigarillo encendido, un periódico abandonado en el suelo, y todo lo que te quieras imaginar...

Andrés 

sábado 8 de octubre de 2011

La ciudad de tus sueños...

Dices que es Minnesota (EEUU). No seré yo quien te lo niegue. Esta mañana, cuando me he levantado para ir a verte al aeropuerto, un nudo me agarraba el estómago, aún así, me he contenido, he sido fuerte.

Una vez allí, junto con toda "la sangre de tu sangre", nos has dicho "adiós", y te hemos deseado lo mejor en tu camino entre alguna lágrima. No te negaré que ha sido duro, creo que ahora entiendo algunas cosas cuando las hice yo. En su día fue difícil darse cuenta... pero ahora te toca a ti coger el timón de tu barco. Ánimo.

Ya no vendrás a mi para jugar, ni me preguntarás cosas, al menos en un largo tiempo. En cambio, sé que estarás allí haciendo tu vida y pensando en cada paso y decisión a tomar. Recuerda que hay que ser fuerte, muy fuerte. La vida no pone las cosas fáciles, pero si le plantas cara, se acobarda rápido.

Estoy seguro que dentro de unos meses, volveré a abrazar a una chica tan fantástica como tú, y disfrutar de tu sonrisa. 
Mucha suerte. Te quiere:

Andrés

sábado 25 de junio de 2011

Retirada de verano...

Nº Expediente: 055214
Identificación: Muñoz, A.

A mi sargento;

Señor, una vez más le pido me deje retirarme por un tiempo de la línea del frente. Sabe usted que yo combatí en la vieja Europa, y mi sangre aguantó las batallas de Bastogne y Las Ardenas, por lo que soy soldado de hielo, pero con este calor no puedo luchar, no hay demonio que cale la bayoneta en el fusil. Deje que me retire a los cuarteles de invierno a reposar unos meses. Nos volveremos a ver cuando el frío duela la piel. Todo un honor haber servido con usted señor.

Hasta pronto,

Andrés

martes 14 de junio de 2011

Mis cejas, como las de Clark Gable...

Salgo del trabajo como un cohete rumbo a tu casa para verte, te montas en el coche y me regalas un beso, lo más dulce del día, genial, ya lo noto. No te digo lo guapa que eres nena, ya lo sabes. Me sonríes, bienestar interior repentino por mi parte. Bajo un poco el volumen de la narración de Garrido en la SER, discutiendo por saber a qué equipo se irá nuestro Kun, y te pregunto qué tal te ha ido el día. Mientras salimos de Madrid escucho tus anécdotas...

Yo todo bien, ya sabes, un día más en el trabajo, pero tenía ya ganas de verte (...) No te sonrojes, es cierto. Dan las 20:00 en el reloj y suenan en la radio los pitidos de la hora, ya estamos llegando al restaurante, últimas historias de la tarde, aunque ya sabes que siempre me reservo lo mejor para la cena, me gusta hacerme de rogar. Sí, ya se que siempre me hago el interesante, pero tengo complejo de Clack, y creo que no hay solución aparente, pero sé que te gusta que le levante la ceja, no me mientas...

Me ha encantado cenar de nuevo contigo, siempre acabas riéndote de lo que te cuento y eso me encanta, verte reír es algo grato. Ya en en coche de camino a casa, en la carretera, me dices que estás cansada y noto como se te cierran los ojos. Mientras conduzco acaricias mi cuello con tu mano, y eso es peligroso, pero descuida, lo tengo controlado. Deja que te levante la ceja una vez más...

Andrés


domingo 5 de junio de 2011

El pez y el gatillo...

Sentir la suavidad de un gatillo, la veracidad de un bebé al nacer, el mayor cansancio existente, tumbarte sobre la hierba alta y volar. Hacerle de rabiar a los gatos, crecer queriendo conservar recuerdos, batallas que aún suenan de vez en cuando en boca de mi abuelo. Lágrimas que dejamos caer "porque sí", y da igual.

El futuro truncado sin darnos cuenta, la sencillez del campo, el amor por una chica y sus malos tragos, un bar escondido con luces de neón en la puerta, dar un paseo al perro y dejar el reloj en casa. Botines de cuero y pitillera enfundada. Trenes y aviones que se abandonan Madrid, sueños que vuelan en una maleta.

Lluvia que cae sin mirar, amistades que conservar mejor que el oro, y otras que recogerá el chatarrero. Besos que se quedaron escondidos en mi memoria de por vida. El tacto de ti, de tu piel, enloquece al mejor de los  psiquiatras. Sensaciones que viajan en el mismo vagón, y peces que se mueren en el rompeolas golpeados contra las rocas...

Andrés

domingo 22 de mayo de 2011

Undefined feeling tipe...

Domingo 22 de mayo, tarde boba pero tranquila. Preparando el regreso a "la ciudad de los gatos", el mundo alborotado entre partidos y votos. Y yo pidiendo una vida sencilla; mi casa, mi chica, mi pasta, mi curro, mi perro y mi coche. (¿Sencilla? Déjalo, es igual.) Y es que parece que este mundo se está empezando a ahogar. Todos aguantamos y seguimos impasiblemente "el hundimiento", y claro que nos hundimos, claro que sí... pero da igual, total, en el plato hay qué comer, pues "pá lante".

Nos hemos vuelto imbéciles, apáticos, carentes de ¿empatía?, nos da igual ocho que ochenta. Que no te confunda mi persona, yo me incluyo en el pack, yo ya sólo miro por mi, soy egoísta y cada vez más estúpido (las gracias, al mundo por mis dotes). Pues no es la primera vez que me doy cuenta de que tu vida, te la haces tú, y da igual, lo que trabajes y hagas, todo está mal repartido, nada (debe) es correcto. "Tú calla, que si no, no hay pan". ¿Vale la pena levantarse en armas y luchar? Si así lo crees, te va a costar convencerme muchacho, pero dale, que yo te escucho. Quién sabe, quizás nos crucemos algún día con hoz en mano, camino de algún sabotaje...

Pues uno con veintidós primaveras, mucho recorrido le queda a este alma, pero lo que ha visto y ha vivido no es poco, y sabemos todos de qué pie cojeamos. Total, ¿Los romanos no nos dieron nada, no? 




Dan San, una vez más gracias por abrirme los ojos.

Andrés

domingo 15 de mayo de 2011

El poder de la gente...

Fin de semana planificado, un viaje en coche hasta territorios de Castilla, veo en ti alegría y emoción ante el evento que se presentaba. La carretera parece un lago, y el calor sacude los árboles que están hacinados a ambos lados de la carretera. Pueblos sin dueño dejamos a las espaldas mientras hacemos kilómetros. Son las 11:30 y hemos llegado; perfecto, somos de los primeros y el coche aparcado a la sombra, mejor imposible. Todo preparado, empezamos a conocer a la gente, humildad, sencillez, energía, sonrisas y abrazos. Típicas bromas y reencuentros entre todos nosotros.

Pasado el momento clave, y derramadas unas lágrimas de emoción, todos contentos y con la euforia en las venas. El arroz y el confeti vuelan por encima de nuestras cabezas. Comienza la celebración, hablando, disfrutando, siempre bailando, la sensación es grata y el tiempo no importa. Todos elegantes y con copa en mano, parece no existir otra cosa, nos lo estamos pasando en grande, y esa canción vuelve a sonar, y el cuerpo pide volver a bailar...

La noche es fría, pero es vuestro día, salimos y seguimos bailando, contentos y en confianza, hemos creado una amistad sencilla, y que nos ha dado mucho más que unas horas de simpatía y compartir historias. Nos ha dado la confianza en que el ser humano, sigue siendo maravilloso. Pasan las horas, y entre cigarrillo y cigarrillo, más risas e historias. Poco a poco vamos apagando la noche, y con todo y eso, tememos por no volver a vernos en mucho tiempo...

Andrés

jueves 21 de abril de 2011

Vuelta a casa, con fallos...

Entre curvas, hago deslizar suavemente las cuatro ruedas de vuelta a casa. Preocupado y con pinchazos en el pensamiento. No saber que hago las cosas como no debo no siempre es sencillo, y se hace duro hacer heridas en pieles ajenas. Los fallos se asumen, pero hay que arreglarlos, lo sé. Las gotas empiezan a caer sobre el cristal mientras conduzco, el cielo está completamente encapotado y dice que o llora o no aguanta más. Alguna gota traspasa la luna y cae sobre mi camisa. A todo esto, los árboles hacinados al borde de la carretera se quejan por las sacudidas del viento, que parece golpearlos sin descanso...

Cada vez llueve más. Poco a poco voy llegando a mi casa, y por el camino, un par de destellos de coches conocidos y la ambulancia de la Cruz Roja que sigue en su sitio. Nada cambia por nada. Yo tampoco te cambiaría por nada. Hasta en los momentos difíciles consigo sacarte una sonrisa. Los pensamientos atacan a mis nervios y el cuerpo me pide un cigarrillo antes de entrar en casa; lo fumo, lejos, solo y pensativo. El aire se lleva tan rápido el humo como el agua cala mi ropa. Ya dentro, nadie espera. Me quito la chaqueta, y voy directo a escribirte esto...

Andrés

viernes 25 de febrero de 2011

Los túneles de Guadarrama... II

Siendo aún miércoles, nos ponemos en marcha una vez salgo del trabajo. Maletas al coche, y dirección Salamanca. Poco a poco, abandonamos el extrarradio olvidado de Madrid, mientras mediante un vistazo rápido al retrovisor, hago un intento de localizar una vez más TorreEspaña, antes de perder la ciudad en el horizonte...

Poco después, pasamos por Guadarrama, y atravesamos sus túneles que tanta magia me despiertan. Mientras, la radio se entrecorta y Rock&Gol deja de escucharse, acto seguido quedamos absorbidos por la oscuridad e inmensidad de esos 3,2 kilómetros de fantasía. Por sí solos, son un viaje, no hacen falta otros destinos.

Ya en Salamanca, el Río Tormes se muestra majestuoso, a la orilla de la ciudad, alimentando las higueras de la rivera. Aparcamos, y subimos a la habitación (como de costumbre, la 109), y tas la ventana, nos encontramos grandes parajes verdes y coloridos que, no se muestran ociosos. Paseando por Salamanca, las vistas desde la catedral, ensanchan el alma, ver el patio de la casa de Unamuno, y la higuera que veía desde su ventana, en ella se inspiraba en alguno de sus poemas. Una cerveza en la plaza mayor mientras el sol dora nuestros rostros, la búsqueda de la rana en la fachada de la universidad, los muros pintados con colores, una vieja exposición de automóviles de época, la casa de las conchas, y jardines escondidos donde anónimos personajes entrelazan sus dedos con las cuerdas de sus guitarras, haciendo de unos acordes tristes, un poema al oído mientras paseamos juntos...

Por la noche, casi de madrugada, y mientras de fondo escuchamos a Enrique González, fumo un cigarrillo en la ventana. La densa niebla ha caído, puedo empaparme del aroma urbano y hay que alzar mucho el cuello para alcanzar ver el cielo, tú yaces en la cama, tumbada, no sé si contemplándome mientras fumo, o si ya te has dormido. Cierro la ventana y me acerco a ti, te abrazo, y el reloj, empieza su carrera por amanecer.

Mientras nos ponemos en marcha para regresar, recuerdo que no dije a nadie, que en mi ausencia cuidase de Madrid. Supongo que se sabrá cuidar bien sola. Poco a poco, cae la media tarde, los rayos de sol ayudan a empujar el coche por la carretera, en la radio se escucha Zalamera, bajo un poco el volumen, mientras noto que me miras como queriendo invadir mi pensamiento. Finalmente, y tras pasar de nuevo Guadarrama y sus túneles, allí está, la ciudad, el mito, la reina y hogar, Madrid.

Andrés

lunes 7 de febrero de 2011

Cántale a La Alhambra...

Tras un duro madrugón de viernes, a las 15:00 de la tarde partimos dirección Córdoba por la A-4. Pasa lenta la tarde en la carretera, y dejamos de ver poco a poco los rayos de sol mientras cruzamos el Puerto de Despeñaperros. Hacemos el alto en un bar de carretera, y sin darnos cuenta nos dejamos caer en Granada.

Subimos al ático, donde encontramos unas vistas desconocidas, todo un laberinto de callejuelas y arcos de herradura. Las luces anaranjadas de las farolas, le dan al Albaycín ese toque misterioso y escurridizo, esa sensación de calles perdidas y rincones desconocidos. Tras la cena, no soy compasivo, el café y el cigarrillo mientras observo de nuevo el Albaycín.

Al amanecer nos adentramos en La Alhambra, lugar de culto para ateos. Canales de agua inundaban los frondosos jardines, dando al entorno un toque de realeza inigualable. Techos y paredes me dejaban maravillado ante tal calidad y dedicación. Estoy convencido que los árabes que hicieron eso estaban aún mas enamorados del arte que yo.

La tarde cae y los baños del Hamman nos aguardan, unos baños árabes con diferentes aguas y olores nos arrancan la rutina e inyectan grandes dosis de morfina. La luz es tenue, y apenas se escucha otra cosa que el agua correr entre salas. La música es suave, y mientras la escucho, dejo que un chorro de agua templada caiga sobre mi nuca, creándome un escalofrío que baja como un rayo por mi espalda... entonces te abrazo, y alcanzo el éxtasis.

El domingo nos regala un paseo hasta el mirador de San Salvador, donde los rayos de sol templan rojizos los colores de La Alhambra, y mientras la contemplamos juntos, un grupo de gitanos armados con guitarras y sus  veraces gargantas le cantan a La Alhambra y a su belleza. Todo un momento que jamás dejaré de recordar. La carretera, nos llama, y sin quererlo, nos ponemos en marcha... tras unas horas de radio y resúmenes de jornadas, veo carteles dirección Calle Alcalá. La M-30 nos empuja hacia Ventas, y con mucho cariño Madrid sonríe porque estamos de vuelta junto a ella...

Andrés

sábado 22 de enero de 2011

Sonaba en Chicago, allá por el 1982...

"Hard to say I'm sorry", así se titula una de las mejores canciones (ponla mientras lees esto) del grupo Chicago, y que suena de fondo ahora, mientras te escribo. Siento a veces no prestarte la atención que necesitas, siento no darme cuenta de algunas cosas, incluso cuando diga algo que de verdad no sienta, no me lo eches en cara, pues seguro rectificaré en el momento por no creer en lo que he dicho. 

El camino para seguir a delante nunca es fácil, pero hay que saber defenderse, y los problemas que vengan, los afrentaremos con decisión. Eso sí, tendrás que ayudarme en algunas cosas, ya que no siempre con valor se solucionan los problemas. Tampoco olvides, que quiero que los afrontemos juntos, que es nuestra batalla, no es tuya ni mía. Prometo seguir luchando, pues aún me quedan muchas fuerzas...

No dudes de mí, siempre he sido tan sincero como tozudo. Sé que a veces hago las cosas mal y que pueden llegar a herir, pero no me lo tengas en cuenta. Quiero que sepas, que si tenemos que luchar, es a ti a quien quiero tener en la retaguardia. Que estés conmigo, y por descontado, quiero seguir besándote...

Andrés

martes 21 de diciembre de 2010

Cuando son las 00:45...

La tarde pasa rápido, como queriendo esperar algo. Un viaje en carretera hasta encontrarte, se ha hecho de noche, el aparcamiento lleno y se hace la hora. Cuestión de apagar el coche y encender un cigarrillo. Esas dos entradas de cine llevan nuestro nombre, son nuestras. Paseo hasta el restaurante mientras me cuentas tu día, quedo maravillado una vez más. La ilusión me atrona mientras sacas mi regalo del coche, vale, luego me lo das.

Ya sentados y con las luces de fondo, villancicos suaves se cuelan por el hilo musical del lugar. Elijo el vino, mientras repasamos el menú. Decidido, ¿Nos toma nota, por favor? El tiempo pasa muy deprisa junto a ti. En la calle, ha empezado a llover, y eso me encanta, hace entristecer el ambiente, y parece aislar nuestra historia del resto del mundo. Desde nuestra mesa, contemplamos la calle, deja que te regale un beso...

Salimos del cine, la peli ha estado bien. En la calle sigue lloviendo, te acompaño al coche, mientras me fumo un cigarrillo. Unos besos y unos abrazos antes de partir. Ya de vuelta a casa, conduciendo por la A-1, los stones suenan en la radio cuando son las 00:45...

Andrés

sábado 27 de noviembre de 2010

Jerte, su valle y tú...

No ha pasado tanto tiempo, no tanto quizás como el que yo desee que pase entre tu y yo, pero me ha servido. Sabes, me he empezado a dar cuenta de cosas simples, cosas que llenan huecos difíciles en los días que corren. No me sobra tanto tiempo en un par de días, para decirte lo mucho que te quiero. Una habitación en medio del Valle del Jerte nos oculta de la rutina, mientras, tu cuerpo se me antoja. Entre nosotros, seguimos atando cabos, y disfrutamos de la estancia. Salgo a la terraza, y mientras bebo un vaso de agua fresca, contemplo el enorme paisaje, y los intensos colores del otoño me obligan a abrocharme los últimos botones de la camisa. Descansado, a gusto contigo, cierro los ojos y desconecto, mientras desde el baño me preguntas si ya estoy listo. Cogemos el coche, y pasando por Navaconcejo llegamos a Plasencia...

La ciudad, nos regala una noche clara y sencilla, con ganas de que disfrutemos y sea inolvidable. Un paseo por las calles de Plasencia junto a dos enamorados, que nos acompañan esta noche. Cada momento que pasa, lo empezamos a añorar, y los cuatro reímos mientras las historias brotan sobre la mesa. El sol interrumpe nuestros sueños de madrugada, y sin quererlo, el desayuno nos sorprende sobre la mesa. El día se agota, y el tiempo parece jugar a nuestra contra. Es hora de volver a casa, aquí, dejamos todo por añorar. Por la A-5 la noche cae mientras conduzco y "El Boss" de fondo nos ayuda a continuar. Un café en un bar de carretera aviva nuestra conversación. Tras unas horas, a lo lejos, carteles con dirección Madrid nos inundan, y sin quererlo, la Av. de la Ilustración nos da las buenas noches una vez más...

Andrés

martes 19 de octubre de 2010

Juegue contra quien juegue...

Hola nena, qué tal. Sabes, hace tiempo que no hablaba de esto contigo, pero ya sabes como soy, me dejo muchas cosas en el tintero, no me gusta hablar demasiado. Sigo siendo el de siempre, de conversación sencilla, risa fácil y por las noches, chaqueta de cuero, buen whisky, y el rock de siempre, el bueno. Sigo poniendo la canción Nº5 de aquel viejo disco de blues siempre que entro en casa después del curro y siempre gano al billar, juegue contra quien juegue, eso recuérdalo. De un tiempo a esta parte, estoy empezando a dejar de lado mis sueños para cumplirlos, eso es espectacular. No tengo mucho margen de acción, pues soy un tipo de pocas pulgas.

Alzo la vista atrás y veo, recuerdo muchas cosas, de entre todas, rescato nombres de chicas, direcciones, alguna calle oscura por Tetuán, portales en Malasaña, algún amanecer por Madrid, canciones, viejas historias que llevo escritas en lo más hondo de mi ser, más lágrimas, un sentir que no te puedes hacer a la idea, escapadas para robar besos en paradas de bus, tardes pateando barrios buscando un nombre, unas ganas de querer que no se pueden abarcar, garitos pequeños de grandes guitarras, conciertos en los que grité a voces tu nombre, acordes que encienden cigarrillos en la Calle Fuencarral, querer tenerte y no saber dónde buscarte...

Hasta que la noche más triste, entre mis dos rubias (el tabaco y la cerveza), se cruza en mi camino una figura de mujer con un largo vestido verde, de mirada intensa y desafiante. No recuerdo sus pasos, pero sus ojos me congelaron. Desde el otro flanco de la barra hablábamos con la mirada, sabes, nadie me había dicho eso nunca. Tu mirada era un hachazo a mi intimidad, y eso, lo quería para mi, quería que le pegases fuerte a mi intimidad, que la arrancases y la mordieses. Y qué decirte que no sepas, nena, que recuerdes, que sepas, que esa canción para mi "es tú canción" me destrozó. Ahora, creo que ya lo sabes todo, lo eres todo.

Andrés

martes 21 de septiembre de 2010

Dirección "Calle Alcalá"...

Historias como calles, interminables. Rutas en coche por la M-30 dirección Calle Alcalá, mi mano acaricia tu rodilla mientras conduzco,  y se escapan los "te quiero". A lo lejos, el puente de Ventas y la Radial 3 siguen guardando el camino a la playa. Una cama en un segundo piso en alguna calle de La Elipa, la mesilla con la luz encendida y tus pendientes bajo la lámpara. Caricias que se ocultan tras la puerta del ascensor, las luces del portal se apagan y encienden, haciendo que uno de tus besos sea un fotograma.

De madrugada un gato vagabundo se empeña en maullar para que nos enteremos de su desdicha; abro la ventana y asustado corre despavorido en refugio de algún contenedor, la noche ha caído en la Plaza de Las Ventas. Pienso "Madrid sigue siendo ciudad para tipos duros". Vuelvo a la cama y te abrazo. Ya de madrugada el despertador quiebra nuestro placer y tus besos hacen que quiera dejar el trabajo... 

Andrés

domingo 12 de septiembre de 2010

Ya vuelvo, Madrid, ya estoy aquí...

Descuida, claro que ha sido duro el no estar a tu lado, esto de no escribirte me enerva, pero ahora que empieza de nuevo el frío, todo vuelve a funcionar, todo vuelve a ser como antes. Ya sabes que sin camisa, zapatos y unos grados de menos en la calle, no sé funcionar... Bueno, quizás las cosas hayan cambiado un poco entre nosotros, pero te seguiré tratando con la suavidad de siempre. Los días pasan, pero no pierdo pasión con ellos, ya me conoces.

Pronto me verás de nuevo por tus calles y callejones, eso sí, esta vez de la mano de una bonita mujer, no vuelvo solo. Claro, ella es de Madrid, parece como si no me conocieras... Me han dicho que me esperas con nuevos retos y un saco de emociones que tengo que buscar por toda la ciudad. Si el invierno pasado las encontré todas yo solo, este invierno que somos dos, ya verás...

Te dejo, estoy haciendo café y ya humea la cafetera. Encantado de volver a hablar contigo Madrid, siempre es un placer volver junto a ti...

Andrés

miércoles 7 de julio de 2010

Descanso de personal...

Doy por concluido el periodo de escritura hasta nuevo aviso (Que será allá por el 30 se Septiembre) a no ser que algo excepcional ocurra y no pueda evitar escribir/te. Hasta entonces...

Andrés

lunes 7 de junio de 2010

Nunca paso por caballero...



Continuando con nuestra partida de ajedrez, muevo torre a D4 y jaque mate en 2 movimientos. Pero espera chica, no te asustes, hagamos tregua para un revolcón y terminar con el absurdo de esta partida. Estaba claro que no me dejarías terminar, y no nos engañemos, a mi nunca me ha gustado el ajedrez... Soy más de robar besos en callejones, el problema es que aún no lo sabes.


A las doce comienza el baile, ponte guapa, pasaré a buscarte a las diez, préstame también esas dos horas para hacerte sonreír antes de irnos, dejaré  también que coloques mi corbata y me recuerdes el por qué de llevarla. Prometo no gastar mas cerillas para velas que no sirven, prometo acordarme mejor de cómo morderte y volver a empezar. Cambiaré la armónica por un jazz más vulgar, y nunca más dejaré que caigan los libros de esa vieja estantería, cruzaré despacio la avenida, y claro, seguiré tirando piedras contra mi tejado. Qué difícil se me hace volver siempre al punto de partida. ¿Otra partida? Venga, empezamos de cero...

Andrés

martes 1 de junio de 2010

La reina rubia...



Estoy seguro de que hay alguna enfermedad que lleva tu nombre, y doy por hecho que estoy contagiado. Poco andamos esta vez y dejamos de lado palabras absurdas, mientras los chicos de barrio queman piedra en los callejones, y cerca nuestra, se vendían camisas de marca. Ninguno subimos al escenario esta vez, pura actuación personal; la mejor de todas. Sentiste, y qué quieres que te diga, chica, me haces sentir. La gente se pregunta lo que tardaré en recorrer tu blusa,  pero eso es una montaña rusa...


Qué pena que en Madrid no tengamos un rompeolas, sabes, quizás te llevase allí a romper alguna promesa. Robe Iniesta dijo "bebe rubia la cerveza pá acordarse de su pelo..." y quién sabe si no eres tú la culpable de que mis pintas y mi tabaco sean rubios. Ya quité la arena de mis zapatos, pero es igual, las noches me saben igual, quiero algo más, demasiadas butacas, puertos con aroma, y asientos traseros de coche. Empiezo a cogerle el gusto a la ajedrez, y en el juego hasta un peón puede comerse a la reina...

Andrés

jueves 6 de mayo de 2010

Sabes de sobra que ésta, es mi noche...

Baladas para tipos duros en la jukebox, canciones de bar, voces rotas y alguna cuerda sin afinar. Penas que son excusas y vasos que ahogan decisiones. Música de Pub y aroma empobrecido, en la calle coches clásicos en las aceras. El humo juguetea entre mis dedos, sé que no quieres escucharme, yo tampoco hablarte, sólo besarte y que escuches mi voz en la radio, y quién sabe, quizás me dejes tocar tu cuerpo con alguna canción de Jhon Mayall. Acordes y tragos, altavoces y miradas, hielo rebotando en vasos anchos. Tipos bien vestidos, historias kilométricas, películas en blanco y negro y algo de filosofía de barrio. Ambientes que seducen chicas con falda...

Temblando, arropado, allí donde se ven las luces a lo lejos, allí donde pensar y justo donde no se me puede hacer daño, justo ahí viniste conmigo. No había luz, pero me hacía gracia mi manera de hablarte, la manera en la que te decía las cosas, no suelo atinar tanto en una conversación normal ¿sabes? Pero tus salidas a mis preguntas invitaban a tus labios, y estaba mascado, me iba a lanzar a por ti...

Andrés

domingo 25 de abril de 2010

Los túneles de Guadarrama...

Una amistad forjada apagando incendios, un viaje preparado con espontaneidad, un alto en el camino, nos dirigimos a vivir un fin de semana más en nuestras increíbles vidas. Risas y recuerdos de viejas aventuras en el coche, que buenos momentos. El espíritu de la libertad, nos adueñamos de la carretera, a lo lejos dejamos "el otro mundo aparcado". Largas carreteras, y pequeñas casas abandonadas en grandes descampados sembrados. A lo lejos te divisamos con entusiasmo, Salamanca...

Tras dejar las maletas, baños de cerveza por tus calles, tus rincones, tus torres y tu historia. Nos apasiona el simple hecho de vivirte. Tu noche nos regala risas, buen ambiente, chicas bonitas paseando por las calles y un sentimiento en el cuerpo que quizás ya lo hayas vivido, y sabrás que es muy difícil de explicar, creo que lo hacen llamar felicidad.

Risas de chicas en los pasillos del hotel, tacones que taladran nuestras emociones. Trasiego de risas entre habitaciones, una nota se cuela por nuestra puerta, que curiosamente nos abre la vuestra... La noche acaba entre risas, unas copas de Bayleis, luces apagadas y abrazos. Quique solía coronar estos momentos con una canción: "Cuando éramos reyes..."

Tras la despedida, el sol rebota en la catedral salmantina, y el domingo tardío nos empuja a volvemos a casa. De nuevo en la carretera risas, comentamos jugadas y recuerdos. La carretera nos regala un puntito melancólico y lo aceptamos con grandeza. Tras un rato de silencio vemos Madrid, allí está, a lo lejos, con los brazos abiertos, como siempre. Qué gran lugar para volver. Justo antes de llegar a los túneles de Guadarrama recuerdo querer escribirte, recuerdo recordarte. Ya en Madrid el metro me deja con cariño en La Elipa,  y subo Marqués de Corbera despacio, meditando en mí y dedicándome tiempo...

Andrés



miércoles 21 de abril de 2010

Boceto de carta a un amigo...

A veces es más importante estar vivo, que cuerdo. El sentido te devuelve las bofetadas de un eco lejano, de lucha y venganza. Te darás cuenta de que hay muchos días con espinas y que la vida tiene la mala costumbre de hacer daño, pero no te olvides de coger por la cintura al futuro. No reconozco palabras ni colores, hoy todo parece funcionar de una manera un tanto automática. Acaricia portales, haz promesas de un día, sé siempre el mejor.

Ni cordura, ni nada, hoy no me cuadran ni las frases. Ojalá vivamos tiempos interesantes, que los años nos acompañen y sonrías, siempre sonrías. Tómate tu tiempo, enciende un cigarrillo, prepara café, medita bien cada paso y desempolva la cazadora de cuero. Verás que las cosas funcionan mejor despacio y, que de muchas chicas que pasarán por tu vida, sólo una te hará feliz. Es un precio muy alto, por eso es importante aprender a curar heridas antes que disparar. Escucha, y no desperdicies ni una sola palabra.

Habrá canciones que sólo quieras escuchar los lunes, y lugares que sólo serán especiales los domingos de madrugada. !Qué cosas pasan...! Nunca hagas balance de las cosas, repasa buenos momentos, con eso bastará. Déjate hipnotizar por la voz de alguna chica hoy. Ya me cuentas...

Andrés

martes 13 de abril de 2010

Amargo como el café, suave como el tabaco...

Extraño como una película en versión original, arriesgado como un beso en un coche. Indeciso, tanto como cogerte la mano mientras paseamos. Cuidadosa, la forma que tienes de pedirme que prepare café, inesperadas, las luces azules al salir de una rotonda de madrugada. Distraídas, las cinturas de las chicas del drugstore, afinadas, como las cuerdas de Risi...

Engañado, como cuando escribo sin saber qué sacarás tú de esto, tranquilo mientras conduzco con lluvia. Recuerdo haber agarrado cinturas por estas calles, y engrandezco al recordarlo. El deseo de poder hablarte con sinceridad a la cara, y que no sirviera de nada. Tu mirada fijada en mí, mientras te decía aquello en la farola de esa plaza tan transitada, el aire te descolocaba el flequillo en los ojos, y eso me hacía enmudecer mientras lo retirabas suavemente con tus manos... Nunca sabrás qué sentí, y eso de alguna manera hace de mí un tipo peculiar.

Andrés

martes 6 de abril de 2010

Cartas y fotos de un soldado...

Cartas, que se traducen sin sentido, pequeños fragmentos de texto que desesperan a un infierno de soldados cansados. Fotos con correspondencia para guardar en uniformes salpicados de sangre y barro. Páginas de un cuaderno de campo manchadas con carboncillo, letras ilegibles, historias moribundas, sólo tú sabes que digo y por qué. Los buenos soldados sólo llevamos munición en la bayoneta, el resto es de cobardes.

No quieras malinterpretarme, solo siento y escribo, siento, que nos desvanecemos de nuevo, que se pierde el sentir de algo que aspiraba a algo más... Quizás no sea así, pero no me olvides en un hospital de campaña, ni en los cuarteles de invierno, devuélveme al frente, quiero luchar. No estoy asustado, pero no consigo entender lo que me intentas decir, el carboncillo de esta carta es demasiado difuso, y temo que solo pueda ver tu foto y recordar, nada más que recordar...

Andrés

martes 30 de marzo de 2010

Demasiadas palabras...

Miles de personas gritando al unísono la misma canción, brazos levantados, abrir las ventanas para ver Antwerpen, gritarle al mundo, ese sentimiento enérgico que te hace sentir único. Fotos de lugares que recuerdan besos, que recuerdan tus sentimientos, viajes que crean mundo, historias que nunca se borran, las calles húmedas, el sol rebotando en las ventanas, palabras que te dije en aquel quito piso, junto a la ventana. Aún recuerdo aquella promesa ya rota, atardecía y llevabas las gafas de sol puestas, dejando que te acariciase el atardecer... Quizás me haya propuesto escribir lo imposible.

Conoce, siente, recuerda, abandona, regresa, inclínate, hazte grande, sé lo que fuiste, lo que quieres ser, y junto a quién quieras, !qué grandes momentos! De verdad, esto es imposible. El sentimiento supera en velocidad a mis manos, se me van las palabras antes de sentirlas... Recordar enmudece el corazón, pero perpetua el sentir. Quizás vuelva a escribir alguna gran historia en otra aventura entre mis recuerdos...

Andrés

lunes 22 de marzo de 2010

Moteles de ciudad...

Frases, que solo sentirás con tu cuerpo desnudo, olores que disfrutarás abrazado, tacto suave de piel cuidada y tu figura bañada en conciertos de gemidos... La caricia del frío, notar como vibras con un beso, que te gires para verme, los dos recostados en una cama desordenada, con los pies confundidos y el pelo alborotado. Esta noche, los artistas siguen pintado cuadros en el Moulin Rouge, y aquí en Madrid, en la plaza de independencia los paseantes respiran libertad desde 1808...

Acordes entrelazados, animales desorientados y las luces iluminan los edificios. Por las calles suenan violines y retumba el caer de las monedas. Carteles de viejas actuaciones de actrices que no llegaron a nada. Adrenalina navega por mis capilares, todos corren, todos gritan, se masca el sentimiento. Corazones de hierro que se rompen simplemente con un par de palabras mal dichas. Puentes que cruzan carreteras de mil destinos y mil aventuras. Gentes sin talento merodean por el barrio. Pero tú tranquila, abrázame de nuevo, recuerda que aún seguimos con la cama deshecha...

Andrés

martes 16 de marzo de 2010

La ciudad de mis noches...

Eres la ciudad de mis historias, la que esconde mis secretos y desvela mis emociones. Páginas de un libro, buzones repletos de cartas. Me traes y me llevas, carreteas conmigo por tus calles, me regalas noches con flores, domingos con vino y lloras si me marcho. Tarareo tus canciones en conciertos de los Burning, y tras tus puertas, música de Silvio Rodriguez... Barres las hojas cansadas, acoges rincones y no aceptas condiciones. Sólo dejas que yo me enamore de tus encantos, sabes que lo hago y eso nos une. Es algo más allá del sentir...

Bien sabes lo que he vivido en tus lares, bien sabes de todas de las que me he enamorado, y en aquellos lugares donde he ido a recordarlas. Ciudad de mis noches, de la resistencia, del "No pasarán...", lo confieso, te eché de menos. Esta vez me has acercado algo grande, ella es bonita, sencilla, tal y como tú eres. De alma fuerte y sonrisa tímida. Nunca dejes de recordármelo. Y solo espero que me dejes abrazarla en tus noches de invierno, que mis manos recorran su cintura en tus esquinas y que las acerías mas potentes fundan nuestros labios... 

Andrés

jueves 11 de marzo de 2010

Las luces están apagadas (enciéndalas)...




Peluquerías de barrio que pasarán al olvido, tejados para contar estrellas, chicas que se visten, banderas dobladas, baquetas marcando ritmo instantes antes de comenzar una canción, cuerdas que se rompen y armónicas afinadas. Noches enteras, sin descanso y sin luna, lluvia sobre una chaqueta de cuero y coches robados de camino a casa. Besos apoyados sobre vagones en la Línea 2 del Metro y una mirada cruzada con una chica que sabes que no se va a girar para mirarte... Boxeadores de barrio y puentes donde pararse a fumar, hoy, las esquinas siguen ocupadas...

Campos que ocupar, soldados de la 501 Aerotransportada perdidos en callejones franceses, nidos de ametralladora que usurpan carreras por la vida, trincheras en las calles de París y cargadores vacíos. Palabras alentadoras, palmadas en la espalda que arman corazones, ciudades impersonales, fotos de chicas en blanco y negro por las que perder una vida, cervezas de un miércoles noche con una chica de barrio... Cantemos canciones por los viejos tiempos, que los buenos      volverán...



Andrés


miércoles 3 de marzo de 2010

Para servir muy frío...

Una calada a un cigarrillo, pasos en el portal, cartas en el suelo de casa, mesitas de cama sin "tic-tac", cajones sin lencería, barras sin cerveza, sueños con dueño, naranjas peladas, pasos de cebra sin pintar y una ciudad para vivir. Perfumes caros, capetas con recortes, fotos pegadas en la pared de una habitación, recuerdos guardados en cajas, tragaluces ficticios, ambulancias sin cruces, semáforos aburridos y letras buscando dueño, buscando un papel en una obra maestra. Libros que huelen a viejo, gatos que se esconden...

Historias que forjan los astilleros del norte, puertos de mar, faros que duermen de día, amaneceres acumulados en un cuaderno de campo, agua helada entre los dedos, coletazos de vida, el cielo pintado de azul, fuerza que saco de "los adentros", conversaciones en bares viejos, una y otra vez, repasar fotos de un verano en la playa. Cambiarle a la vida, té por tiempo, áticos en ciudades europeas, vistas a un recuerdo que aún puedes oler, canciones que solo suenan en vinilo, lágrimas contenidas por el orgullo, que duelen en el estómago. Sacudidas de energía, hojas de árboles entre páginas, posos de café en la cocina y el color de un bonito vestido verde, comas que quedaron por colocar. Decisiones al borde de un paréntesis, chicas que besar y lugares donde hacer historia...

Andrés

lunes 1 de marzo de 2010

Llegada a casa...

Llego a casa,  pongo música (The Doors) me quito sin piedad la camisa y la tiro al sofá... directo a la nevera, saco una Coronita y dejo de pensar, ahora sí, con una cerveza entre manos todo se ve mucho más claro, abro la  ventana; por aquí en Madrid ya es de noche, me siento bajo ella y decido escribir algo. Historias que se repiten en mí, siempre. ¿Por qué? Es la pregunta. Sabes, prefiero no contestarla... el tiempo reparte guantazos a todos, y hoy me ha señalado a mi. Cuesta entender el sentido de muchas de las cosas que me pasan, son esas sensaciones bañadas en melodías, canciones de un violinista en el metro de Nuevos Ministerios de madrugada... esquinas en la plaza de San Juan, el barrio de Artilleros, áticos en Alcalá con vistas al Retiro, carreteras con luces de emergencia y coches con la luz encendida... Casi para perder el conocimiento...

Palabras que me dices, y parecen revolver viejas historias, cohíbes mis jugadas. Será que siempre pienso igual, siempre la misma jugada, pues nadie me enseño a jugar con los ases... Digo continuamente que gano en las distancias cortas, y lo conservo, pero esta vez me quitaron el 4, mi carta maestra. Te has sacado el as de la manga, no me lo esperaba. Como siempre las sotas, las putas. El sábado, quizás, te encontraste con él, y cómo no, estropeo mi jugada... Con cara indiferente, y mirada fija, vuelvo a mirar por la ventana de la cocina, ahí abajo la gente regresa a casa, y los taxis queman Marqués de Corbera. Poco le queda ya a la Coronita, y mis ganas de seguir jugando escasean, decide bien la siguiente carta, pues me falta un 4 para hacer escalera y mandarlo todo a la mierda...

Andrés

lunes 22 de febrero de 2010

Los miércoles, sin faldas y a lo loco...

Ayer noche, a última hora y mientras me asomaba por la ventana para ver llover, un tal Andrés pedía en la 105.7 una balada de los Scorpions, "Still loving you" para ser más exactos. El locutor con su notada inclinación, concedió la canción a un servidor... Y aún sabiendo que prácticamente sería imposible que la escuchases en ese preciso instante, me sirvió de algo, estaba contento... Son letras que taladran con creces los muros de la indecisión, poderío desatado y fracturas que nunca cicatrizarán. Los miércoles por la noche, deja que te acaricie, que agarre tu cintura y me roce tu pelo. Quítate las ganas de volar y cógeme de la mano, es el momento...

La gran pantalla desatará mi papel, con palabras preparadas para un desenlace alucinante; en un callejón viejo, blanco y negro, dos miradas, las farolas tiritan y parecen ronear, entre luces de policía, la calle abarrotada, la lluvia resbala por las paredes, la banda sonora se desata a golpe de cañón, miedo en mí, me preparo a conciencia(Quique, dame valor), este es el momento, la banda sonora culmina, escúchame, mírame...  un beso, tu beso, labios carnosos mezclados, ojos cerrados y dos manos apretándose con deseo, bésame a lo loco... De nuevo vuelvo a ganar en las distancias cortas.

Andrés

martes 9 de febrero de 2010

Historias del pelo largo...

Corrían tiempos viejos, se desafiaba a la muerte cada noche, en cada calle, rebeldía crecía y la locura vencía a la vejez. Gafas de rock en coches con vicio, sombras que hablaban de ti, sonrisas que nunca murieron en esas calles, calles de Madrid. Historias que hablan de chicas con el pelo largo, puertas de atrás, carmín en los labios y chaquetas de cuero...

Almas que rescatan las pintadas en las paredes, baños repletos de historias, gente que se niega a crecer, música con clase y miradas que hablaban de poetas, que escribían canciones en los viejos cafés... Carreras interminables, tacones rotos y zapatos de punta negra, todo está dentro de ti.

Soñaremos mañana por las mismas calles tú y yo, atropellando recuerdos y sembrando futuro, romperán de nuevo el silencio, y nos uniremos a la avanzadilla. Cuando los semáforos enloquezcan y compartamos la misma canción, abrazados en una cama, bajo la luz de una farola, que alumbra la puerta trasera de un viejo local que recuerda canciones de los Burning...

Andrés

viernes 5 de febrero de 2010

Si Madrid nos deja...

El tren número 0012 se escapaba por el túnel dirección Cuatro Caminos, mientras yo recorría el andén contrario de vuelta a mi queridísima Elipa... No era necesario recordar buenos tiempos, esta vez, era puñeteramente feliz... Madrid tan generosa como siempre, nos habia regalado un agradable paseo por sus jardines de Sabatini, entre caminos de tierra, farolas escondidas, fuentes ilumninadas, el silencio, nuestros pasos y tus palabras... el pecado.

El capricho, nos regalo una parada en el Café de la Ópera, y al poco, empezó a llover en la calle, paraguas corretean por las aceras y las luces de los coches se reflejan en las calles ya encharcadas... De cerca, sentada ahí, en frente mía, aún eres más guapa. Saco la artillería pesada y enciendo un cigarro, ríes sin complejos... me encanta. Nos volveremos a encontrar en la plaza de Santa Ana, leyenda de romance y bélico lugar, nos acogerá de nuevo, vagando bajo sus árboles, encontrando nuestras manos, mintiendo a la oscuridad y si Madrid nos deja, si Madrid nos deja...

Andrés

jueves 28 de enero de 2010

Una noche sin ti...

Ese es el nombre de una de las canciones de Pepe Risi y los Burning, es una de esas que escucho sin parar, sin descanso, porque me recuerda a ti. Mi mente mezcla un nombre con momentos que están escenificados contigo, esa mirada, el recuerdo de tu vestido, una cerveza rubia, suave, que se dejaba domar mientras yo preparaba una mirada viril, desafiante, con la que robar tus ojos al fondo de la barra... Eras toda de pecado, y yo lujuria, las cartas sobre la mesa, y como siempre, gano yo...

Me regalas una llamada, una noche como esta, hablo contigo, sin miedo pero contento. Planes, surgen en Madrid y mi queridísima adrenalina empieza a funcionar. Qué ganas tenía de escucharte  decir eso... lo necesitaba. "Un beso bonita..." y un "Adiós guapo..." cierran el telón de la conversación. Madrid se prepara para el vendaval, y de nuevo vuelvo al frente de fuego... Casco, fusil, un único cargador, y con una bala en la recámara. Por la ventana de la cocina entra un frío de muerte, en la trinchera, cigarrillos impacientes, tiritonas y  fotos de chicas bonitas... ya sabes, siempre estoy en guerra.

Andrés

miércoles 20 de enero de 2010

Barracones de valor...

Ayer prometí escribirte...aquí me tienes, de nuevo ante otra batalla contra mi integridad. Estoy listo para ganar esa guerra que nunca quise perder, esa que vuelve para pelear. Hoy, de vuelta a casa en coche, mientras un amigo defendía con pasión el volante, yo miraba tras la ventanilla, reflejos de semáforos iluminaban mi cara, coches de policía volaban por Tribunal, las calles se derretían tras nosotros y sin mediar palabra, ambos sabíamos que dos nombres de mujer invadían nuestras inquietudes... el deseo. Pienso en silencio, mientras la canción 13 nos da un respiro en un semáforo improvisado...

Ya no volveré a refugiarme en los Cuarteles de Invierno, ya no haré caso de falsos tenientes que no saben qué decir, atrás quedan las trincheras, y mientras los últimos pasos me llevan al portal de casa, pienso en ti. De nuevo, el café hace de mí un prisionero de guerra, y en acto de rebeldía lo ahogo. Llévame una noche a conocer tu portal, enséñame dónde tendremos que luchar mañana contra el miedo, que mientras tu corres, yo te cubriré...

Andrés

domingo 10 de enero de 2010

El juego de los nombres...



Todos componemos una canción, mientras el tiempo pasa dejando una leve brisa de arena que nos acaricia los pies mientras caminamos... Todos recordamos buenos momentos, buenas historias, lugares que se repiten, pero nunca son iguales. Canciones que quedaron asignadas a nombres de mujer en ti, calles que recorriste y esquinas que desvelaste mientras el sol de la madrugada forjaba con fuerza el miedo de la derrota. Todo a su tiempo y el tiempo lo enseña (río entre dientes, mientras el humo de un cigarrillo parece intentar dibujar tu figura...) Ya se acabó para mí, esta historia y otras muchas que quedaron entre dichas. Pero si de algo estoy seguro, es que más vendrán, incluso alguna con mimo y cariño pueda rescatar...


No puedes ni imaginarte lo que me está costando escribir esta entrada sin un nombre claro en la cabeza... Me fallan los dedos, y mi mente me traiciona constantemente. Quizás sea cierto que es pronto para tener un camino, para seguir un ideal, amar una mujer, o encadenarme a unos labios... pero me cuesta tanto centrarme sin ello. Aún con una mentira me conformaría. Hoy no encuentro inspiración en ningún nombre, ninguna calle, ninguna canción, con lo que doy por fracasado el intento de autosatisfaccion escrita...

Andrés

viernes 1 de enero de 2010

Planta 10 por favor...

Hoy en la habitación el aire esta cargado, el aroma viciado, y es que, lo que anoche era ilusión, se ha convertido en decepción. Noticias poco sensatas tuyas me dicen que no te vuelva a llamar "que has vuelto con ese tal...". Temblores en mis manos y confusión en mi cabeza, no entiendo nada... Vuelvo a leer tu mensaje una y otra vez, pero no consigo encajar tus palabras, tus golpes... Y mientras lo leo, sigo sin creérmelo, es tan surrealista. ¿Qué hay del otro día? ¿Qué hay de lo que hablamos? ¿Y de aquello que me dijiste cuando te acompañé a casa? ¿ Qué hay de mi? ¿Qué hay de mi ilusión y mis sentimientos? Todos rotos...

La ilusión en ir a buscarte al trabajo, el piso 10 de aquel edificio donde compartimos besos, el tiempo que he gastado en ti, perdiendo quizás otras cosas, ilusiones, incluso el rato que hable de ti con un amigo mientras bebíamos cerveza, los cigarros que fumé imaginándome escenas contigo, el rato por Madrid, la cafetería, el taxi... Será difícil que imagines lo que sentí mirándote a los ojos, difícil, como se me está haciendo a mi hoy el día. Un último mensaje, ya no sé si de cortesía o de redención, se que te ha llegado, léelo y creételo. Ahora que sé que todo fue  mentira. Nada más que una marioneta, eso es lo que fui, elegido para pasar el rato contigo y para que no llorases con rabia, tirada sobre tu almohada... elegido para hacerte reír y soñar, en fin, tenerte ocupada mientras te decidías de nuevo por otro hombre... Las cosas no se hacen así, sabes; engañar está mal; y duele...

Andrés

domingo 27 de diciembre de 2009

Un mar de labios...

Aquí me tienes querido lector/a, recién entrado a casa, tras una tarde perfecta con una chica impresionante. Y es que los sueños no se cumplen a menudo, pero que fantásticos que es poder cumplirlos de vez en cuando. Un café desde lo alto de una cafetería con vistas a la Gran Vía contigo, un paseo hablando de nosotros y nuestras vidas, y sentimientos intercambiados, historias que reviven de la nada, y que son alucinantes... Una chica fantástica, sencilla, que despierta mis pasiones y comparte mis abrazos, pasos hasta el metro y besos de intercambio... Sonrisas intermitentes y risas que ocultan nuestros deseos, el perfume que llevabas hoy, ese abrigo de cuello alto y mis ganas de mirarte a los ojos... indescriptible.

Sentados, hablando, bajo el árbol de sol, sonrisas de nuevo, pienso "tus ojos me matan", y coincidimos pensando lo mismo, uno de tus ojos tapado por tu flequillo y mis botines de cuero, tus manos tocándome y mis manos en tu espalda, Madrid nos abre las puertas del desafío y cogemos número... Labios que no son de caramelo, son de pecado... Que vuelva a empezar de nuevo, poco a poco, el destino me reparte sorpresas tan bonitas como tú, y mientras tiemblan mis pensamientos, mi "yo" me dice que me calme... Me dices: "Nos vemos el martes" besos de rigor, y una última mirada cuando parte el metro... me sonríes y desapareces.

Andrés

jueves 24 de diciembre de 2009

Heridas y algodón...

El minutero estropeado marcó las 22:00 sin sacar el cuco de su escondrijo. A todo esto, la ciudad respiraba tranquila, es noche de paz. La gente revolotea por las casas entre besos, abrazos y sonrisas. Por la calle corren alocadas las ilusiones de cada uno de nosotros, sin rumbo, van chocando contra paredes y aceras... Todas son diferentes, volver a ver a esa chica, saber cuándo, y qué os diréis cuando llegue el momento. Otros simplemente se cuestionan sobre lo que harán esta noche, las faldas que les esperan y los labios de estraperlo que enmudecerán la madrugada mientras la luna los acogerá guardados en coches de arcenes olvidados, y a lo lejos, perros callejeros ahuyentarán el frío. Tras la ventana, las ramas de los árboles se descascarillan cruelmente con el viento. Y alguna de esas chicas, quizás, se esté preguntando por ti ahora mismo, aquello de "¿Qué andarás haciendo ahora?" Y antes de que la imaginación dé que pensar, la realidad la pegará un bofetón devolviéndola a la realidad.

Yo seré de esos de los que piense en ella esta noche (aunque a mi me dan igual los bofetones de la realidad),  beberé en un viejo bar un wiskie "on the rocks" (gracias Diego) y miraré un ratito por la ventana. Dicen que los clásicos nunca mueren (es cierto, somos duros) pero no eternos. Siempre dije que los momentos que viví contigo fueron como tomas falsas de una vieja película de los 60. Yo siempre encendía un cigarrillo, y tú te echabas a andar, alejándote, mientras llovía... pero nunca volvías a besarme, sólo te ibas...

Andrés

domingo 13 de diciembre de 2009

Historias de cafetería...

Llamadas en espera, tributos a Fito & Fitipaldis, camisetas con leyenda, silencios de ocasión, parachoques destrozados, incluso emociones descifradas. Momentos incoloros, infusiones de seriedad, estilos de vida, cervezas con abrazos, taburetes pequeños y música para endulzar el oído. Agujas de reloj encadenadas por la libertad y cabinas telefónicas que anuncian conciertos, calles intimistas y cafés de ciudad...

J.Sabina dice que "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver". (Se escuchan carcajadas...) Aeropuertos que reparten puñaladas, tatuajes para una vida y besos de un par de horas. El tiempo siempre es caprichoso y nunca pide consejo para apostar. Mujeres que desatan furor,  clases de baile para chicas guapas y cafeterías para tipos duros. Briggitte Bardot cerrando las calles en un descapotable ruidoso, mientras su pelo salvaje acaricia su cara. El fracaso se convierte en propósito, y mientras, sigo siendo adicto al "jaque mate"...

Andrés (ya curado).

lunes 7 de diciembre de 2009

Media ¿Magdalena?...

Imagina dar un beso a medias, querer a alguien a medias, disfrutar a medias de una tarde de sábado, saborear una cerveza a medias, fumar un cigarrillo, y dejarlo a medias... tener amor a medias. ¿Qué como es eso? Me tiraría toda una vida para que lo pudieras entender, y aun así creo que te quedarías a medias...

Siempre, y nunca me pasa lo mismo, por estas fechas... pasa el tiempo y sigo sin poder disfrutar de esos besos con cariño en los carrillos, abrazos intensos, miradas eternas y dedos que acarician espaldas con suavidad... Ese cariño, que hace que siga tirando de la cuerda por algún motivo, ese sentimiento que te renueva por las mañanas, y te hace reír con ganas. Pero siempre se acaba, siempre me sale mal. Será que lo bueno no es para mí, será que siempre me tengo que confiar con las mitades...

Andrés

viernes 4 de diciembre de 2009

Un corte en tus labios (mi ignorancia)...

De 18:00 a 06:00 AM, una guardia en una ambulancia un sábado por la noche, profesiones que funcionan como catalizadores de emociones, mientras el pulso de un bebé se me desvanece en las manos, intento agujerear en mi mente para sacar algo de irracionalidad. Pero créeme, todo es cuesta arriba... todo. Se me hacía durísimo saber que no pasearía contigo por Sol, mientras un abrigo de cuello alto te protegía del frío...

 Una vez en el Clínico, apoyado sobre el capó, se respira aire de victoria... disparo un cigarrillo. Quedamos a  la espera de que "la chica de la emisora" nos envíe de nuevo al infierno... Madrid anocheció amargo, apagado. Ese día todo el mundo parecía tan puñeteramente feliz, paseando de la mano y rodeando cinturas, mientras yo iba dentro de una ambulancia a 160 Km/h devorando cruces entre luces de emergencia... puta realidad.

Ignorantes, pasean despechados, buscando el amor en rincones por los que el amor nunca se dejó ver... Locales con humo y chicas en minifalda, azar cruel. Hombres con traje que se ocultan de ellos mismos, y vasos de ron que quedaron a medias.... Mientras, intento comprenderte, pero una vez más, me ganaste, no puedo. Desde La Elipa a Sol, nueve paradas hacíendome la misma pregunta... Déjalo, no quiero saberlo. Armado con mis botas de punta y mi chaqueta de cuero, aprendí que cuanto más apuestes, más pierdes. Sí, no te mentiré, allí sólo, se me pudo escapar alguna lágrima, pero no te las merecías...   fueron de rabia, de ira. Las manos me temblaban mientas me las quitaba de la cara rápidamente...

Si algún día vuelvo a sufrir, que no sea con dulzura, que duela a rabiar, hasta que sangre de dolor, porque la dulzura del amor, arranca la piel con una cuchilla, y da tanta grima como un corte limpio en tus labios...

Andrés